ESCUELA DE SAN ANDRÉS

Escuela de Evangelización San Andrés

 

Llevamos el nombre del apóstol Andrés porque formamos y capacitamos “Pedros” que sirvan, prediquen y amen al Señor Jesús más y mejor que nosotros mismos. Las Escuelas de Evangelización San Andrés son un conjunto de Escuelas en el mundo que comparten visión, metodología y programa de formación. Partimos de la gran misión confiada por el Señor Jesús a sus discípulos:”Vayan por todo el mundo y proclamen la Buena Nueva a toda la creación”: Mc 16,15.

 

Lleva el nombre del apóstol Andrés porque expresa la misión: Llevar “Pedros” a Jesús que sirvan, prediquen y amen al Señor Jesús más y mejor que nosotros mismos (Jn 1,41-42), siendo “Testigos audaces del mensaje salvífico del Redentor” (Juan Pablo II a la Escuela San Andrés en su XX aniversario), para “fomentar y mantener la unidad eclesial como testimonio ante los demás” (Benedicto XVI a la Escuela San Andrés en su XXV Aniversario). Fundadas en 1980 por José H. Prado Flores (laico católico), el P. Salvador Carrillo Alday y Bill Finke (pastor pentecostal).

 

En 2010, se celebró el XXX Aniversario de las Escuelas San Andrés. La Escuela de Evangelización San Andrés cuenta con la aprobación del Emmo. Sr. Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, México, quien en 1999 nombró al P. Luis Alfonso Zepeda Martín del Campo como Asesor Eclesiástico, así como del Episcopado Mexicano.

 

En 2012, José H. Prado Flores, fue invitado personalmente por S.S. Benedicto XVI para participar en el Sínodo de Obispos realizado en el Vaticano. Esta es una confirmación de la misión evangelizadora de la Escuela San Andrés.

 

Se ha iniciado el proceso para obtener una aprobación Pontificia de las Escuelas de Evangelización San Andrés.

 

Misión

 

El logo expresa nuestra misión:

– Al centro, la cruz vacía de Cristo Jesús que simboliza su muerte y resurrección: de allí parte todo nuestro dinamismo.

– Cuatro brazos que simbolizan los cuatro puntos cardinales, así como la cruz de San Andrés, porque nuestra estrategia está en la multiplicación (X).

– Tres fases del espiral porque tenemos tres fases: Kerygma, Karisma y Koinonía.

– Gira contra reloj porque el tiempo nos apremia. Es una carrera contra reloj.

– Color oro, porque nuestra misión es lo más valioso y rico en este mundo.

– Completa un círculo porque nuestra tarea es predicar el evangelio por todo el mundo.

 

Si deseas más información sobre la Escuela de Evangelización San Andrés que sesiona en la Parroquia, comunícate al 781 3600, o si te interesa conocer más acerca de esta escuela visita http://www.evangelizacion.com/.

Sobre el Sr. Francisco Martín Ortíz García

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Año y lugar de nacimiento: 1960 en Guadalajara Jalisco, México.

En la evangelización y en Escuela San Andrés: desde 1985.

Función en EESA: Coordinación del área de comunicación.

Países donde ha evangelizado: México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Perú, Colombia, Panamá, Venezuela, Estados Unidos, España, Italia, Polonia.

Temas especiales: Evangelización, predicación, enseñanza, catequesis.

Testimonio de Vida

 

Mi vida era normal como la de cualquier joven, sólo que estaba atrapado en las garras del sexo, pensaba que eso era vivir, en los momentos de placer encontraba la alegría de esos momentos, pero cuando pasaban, sólo me quedaba la sombra de la zozobra y el miedo, los atardeceres de cada día me ocasionaban melancolía y en ocasiones me sentía que no vivía, que estaba como invisible para los demás, llegaba el momento en el cual yo me atravesaba en su caminar a las personas para chocar con ellas y así sentirme que estaba vivo, que yo existía, que era un ser real. Mi familia me hablaba de asistir a un encuentro con Jesús y que Él me iba a cambiar la vida.

 

Hasta que llegó ese día. Era un 10 de mayo, cuando yo tuve la experiencia de que era no solo un ser, sino una criatura hecha por la mano de Dios Padre, a imagen y semejanza de Él y esto no se quedó sólo en un conocimiento sino en una experiencia que dejó una huella profunda.
Esta experiencia me impactó tanto que marcó mi vida y esta huella se fue clarificando más cada día, al grado de aceptar y descubrir mi vocación y misión como bautizado, que es: ¡¡EVANGELIZAR!!.

 

Jesucristo puso sus ojos de misericordia en mí y me invitó a colaborar en su viña. Estuve viviendo mi llamado dos años como misionero seglar y en la actualidad colaboro en la Escuela San Andrés para la gloria de Dios.